Regreso a Hope Gap (crítica)

Esta semana llega a las salas de cine Regreso a Hope Gap, un drama de divorcios con Bill Nighy y Annete Bening como protagonistas.

Sinopsis

Edward y Grace llevan 29 años casados. Su relación no está pasando por un buen momento pero todo se hunde por completo cuando Edward decide dejar definitivamente a Grace y se marcha de casa. El hijo de la pareja, ya mayor, tendrá que enfrentarse a esta dura tesitura y ayudar a su madre a rehacer su vida ahora que está sola en su casa de Hope Gap.

Una trama que no emociona

William Nicholson escribe y dirige este drama de divorcios que no convence porque no emociona. Sus protagonistas, pese a ser actores competentes, no consiguen transmitir la desazón que supone la ruptura. No es tanto culpa de su actuación como de una falta de emotividad en el propio guion.

La primera parte del metraje, en que se nos presenta a los personajes principales, su relación y la subsiguiente ruptura consigue captar la atención del espectador. Su ritmo pausado y delicado que, eso sí, se mantiene a lo largo del filme, hace que nos sumerjamos en la vida lenta y monótona de los protagonistas, atrapados en sus rutinas y en su pequeño mundo.

El problema llega después. Una vez que han roto, la película no acaba de arrancar del todo. El conflicto principal, que Grace no sepa empezar una nueva vida sola, puede emocionar en un primer momento, pero a medida que avanza la historia el conflicto se queda estancado y se hace repetitivo e incluso tedioso.

Annette Bening y Josh O' Connor en Regreso a Hope Gap

El hijo que vuelve a casa

En cambio, la trama del hijo (interpretado por Josh O’ Connor): que tiene que hacer frente a la ruptura de sus padres, ofrece un punto de vista interesante. El muchacho tendrá que hacer de intermediario entre los dos padres enfrentados y luchar en la medida de lo posible para que sean felices de nuevo. A la vez, tendrá que lidiar con su propia tristeza. En este caso, el conflicto que nos plantea la película es mucho más profundo y fresco.

Lamentablemente, tendrá muy poca cabida en la historia y el hijo simplemente funcionará como un mero recurso narrativo para mostrarnos el distanciamiento de Eduard y Grace. Quizás si se hubiera optado por darle un mayor protagonismo al hijo se podría haber equilibrado esta película tan desigual en lo que a la trama se refiere.

Otros aspectos para tener en cuenta

En lo tocante a lo técnico, la película cumple con todos los requisitos básicos. Cuenta con una banda sonora correcta, una fotografía cuidada y un color que vale la pena destacar. Los paisajes de Hope Gap, su naturaleza y sus acantilados, son un marco muy hermoso para contar la historia y destacan sobre todo gracias al tratamiento del color que se le ha dado, que reluce en contraposición con la historia gris que se nos plantea.

Josh y Bill en Regreso a Hope Gap

La nota de Regreso a Hope Gap

Y, ahora así, Tontacos Neuróticos, después de todo lo que os hemos dicho, ha llegado la hora de la verdad….

(Os recordamos que nosotrxs puntuamos de 5 a 10)

Después de haberla visto en premier antes del estreno en nuestro país, nuestra nota es… ¡Un 6,5!

En definitiva, Regreso a Hope Gap es una película correcta y un drama conservador que, aunque funcione narrativamente, no llega a emocionar al espectador. Le falta garra, le falta pasión. Nos presenta a unos personajes con los que congeniamos, pero con los que no llegamos a empatizar del todo. Dicho esto, la propuesta de Nicholson se deja ver y estoy seguro que muchos podrán disfrutar de ella.      

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Y…ya sabéis, Tontacos Neuróticos… A vivir que son ¡TWO DAYS!

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